¿Personas analíticas o prácticas? ¿Cuáles son mejores en el equipo de trabajo?

Si alguna vez has estado en una reunión de expertos en la que se debe decidir entre una opción X o una opción Z, seguramente te habrás dado cuenta de que para algunas personas resulta muchísimo más fácil seleccionar una de las alternativas, mientras que a otras les cuesta un poco más y dedican bastante tiempo comparando características y al final quizás ni siquiera llegan a tomar una decisión. En mi opinión ambos tipos de personas son necesarias en un equipo u organización, sin embargo, soy cuidadoso de saber qué tipo de tareas asignar a cada miembro del equipo de acuerdo con su naturaleza predominante.

En este artículo decidí clasificar a ambos tipos de personas en dos grupos sencillos, entiendo que es una simplificación extrema a un proceso bastante complejo como lo es la toma de decisiones, pero para el propósito de este artículo, prefiero simplificar para que el mensaje resulte más sencillo de comprender. Al primer grupo, al que le resulta bastante sencillo tomar decisiones, los llame el grupo de “los prácticos”, mientras que, al segundo grupo, aquellos que tardan bastante tiempo investigando cada detalle, decidí llamarlos “los analíticos”.

El grupo de los prácticos tienen la tendencia a comprender fácilmente y simplificar los objetivos, este grupo pareciera que toma las decisiones basadas en las condiciones del momento y los recursos disponibles. Utilizan criterios sencillos, como: cumple el objetivo, el costo está dentro del presupuesto, resuelve el problema, hay pocos o mínimos daños colaterales. Al pasar por este criterio tan simple, su enfoque es bastante sencillo y por lo tanto decidirse por una alternativa también lo es.

El grupo de Los analíticos también comprende los problemas y los objetivos, solo que a diferencia del grupo anterior, tiende a complicarse al agregar escenarios más complejos e incluso casos específicos que podrían ni siquiera ocurrir: Por su mente pasan cosas como cumple el objetivo, es eficiente al hacerlo, como mide el fabricante la eficiencia, cuáles son las opiniones sobre el producto, hay casos de uso existente, permite escalar, que funciones adicionales ofrece, cuál es la garantía, el servicio de soporte es 24/7 o solo durante algunas horas del día, hay costos de mantenimiento asociado. Como puedes ver, la lista de validación es más extensa, por lo tanto, la toma de decisión resulta un proceso de horas o incluso días.

Cuando estoy involucrado en proyectos de diseño y conceptualización que cuentan con suficiente holgura de tiempo, me gusta trabajar con personas del grupo de los analíticos, la dimensión y valor que aportan estas personas a los proyectos es gigante y no solo permite responder a las necesidades y cubrir los objetivos, sino que se va más allá al considerar diferentes escenarios que dan origen a una solución bastante robusta. En proyectos de diseño donde el tiempo es un factor importante, me aseguro de que haya un equilibrio entre el número de personas prácticas y de personas analíticas que están involucradas, con el fin de tener personas que desbloqueen los procesos cuando se traben.

Si el trabajo o proyecto en el que me encuentro es bastante operativo, de corta duración y que requiere de una respuesta casi inmediata, por lo general prefiero trabajar con personas del grupo de los prácticos. En estos escenarios lo menos que deseo es tener a una persona tediosa buscando hasta el más mínimo detalle y generando contratiempos. Aunque, si el trabajo o proyecto requiere consideraciones especiales de ejecución o seguridad, me aseguro de que haya al menos uno del grupo de los analíticos, pues son ellos quienes recordaran siempre que formulario se debía llenar, cuál procedimiento no se debe olvidar e incluso hasta estarán pendientes de que no cometamos ningún error durante la ejecución.

Si estás preparándote para liderar equipos o tienes ya algún tiempo haciéndolo, aprender a identificar la naturaleza de los miembros de tu equipo te ayudará a agruparlos mejor y asignarles tareas de forma más eficiente de acuerdo con la situación o problema a resolver. Cuando estés de nuevo en una reunión, comienza a ubicar a los miembros de tu equipo según la clasificación que te acabo de presentar. En un próximo artículo escribiré sobre una teoría un poco más elaborada sobre las personalidades, que te permitirá comprender y perfeccionar más tus habilidades de gestión.